GUATEMALA, BOLIVIA y los derechos de los pueblos indígenas
16 - Paz, justicia e instituciones sólidas

Asociación Grupo Integral de Mujeres Sanjuaneras (AGIMS)

Como señala la AECID, «el reconocimiento de la riqueza cultural de los pueblos indígenas y de su propio modelo de desarrollo contrasta con las condiciones de exclusión y de pobreza a la que se ven sometidos, desplazados en muchas ocasiones de sus territorios ancestrales. Las tasas de pobreza son significativamente más altas entre los pueblos indígenas, en relación a otros grupos poblacionales.

Este colectivo sólo constituye el 5% de la población mundial, pero al mismo tiempo se encuentra entre el 15% de los más pobres. Además, el reconocimiento de sus derechos colectivos como pueblos recogido en la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de 2007 encuentra una brecha considerable en el respeto de estos derechos y su ejercicio efectivo»[1].

Guatemala cuenta con 22 pueblos de ascendencia Maya más los pueblos Xinka, Garífuna y Mestizo Los indicadores de pobreza, extrema pobreza, analfabetismo se reflejan altamente en Pueblos Indígenas, especialmente en las mujeres. Si bien desde una perspectiva maya, los roles diferenciados entre hombre y mujeres han contribuido con la cohesión de la comunidad y la reproducción de la vida, la introducción de una economía que ha expropiado territorios y que responde a los intereses del mercado transnacional, ha ocultado y reducido el valor de las mujeres y sus aportes tanto a la economía familiar y comunitaria, como a esa economía que se impone desde un mercado global. Este desequilibrio ha favorecido un aumento de las diversas expresiones de la opresión patriarcal y machista que se manifiesta en los bajos niveles de escolaridad de las mujeres, poco o deficiente acceso a la salud, aumento de casos de violencia física y psicológica principalmente de hombres a mujeres, imposición de la jefatura masculina en las familias, etc. Si bien los pueblos indígenas comparten una situación de opresión, es importante recalcar que son las mujeres las que tienen menor acceso a la tierra, a los servicios básicos, principalmente salud y educación; y a la participación en la vida pública y política, tanto en estructuras comunitarias como en las municipales.  

La Asociación Grupo Integral de Mujeres Sanjuaneras (AGIMS) nace en 2001 con la misión de contribuir a prevenir y erradicar la violencia, la discriminación y el racismo en contra de las mujeres Maya Kaqchikel, especialmente las que habitan el área norte del Municipio de San Juan Sacatepéquez. Las fundadoras de AGIMS son sobrevivientes de violencia por lo que comprenden con claridad las dificultades que se enfrentan al buscar justicia y reparación al ser violentadas. Inició su trabajo con mujeres de 6 comunidades, con 300 socias, y en la actualidad tiene una cobertura de 30 comunidades de San Juan Sacatepéquez con 1200 socias activas (98% mujeres indígenas Kaqchikeles). El proceso de fortalecimiento de la organización ha permitido que los grupos de mujeres comunitarios funcionen con estructuras más formales en sus comunidades y cuenten con mayor presencia y liderazgo en espacios públicos de participación ciudadana.

Fundación Machaqa Amawta

Existen 36 pueblos reconocidos en Bolivia. Con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y una nueva Constitución, Bolivia adoptó la denominación de Estado Plurinacional en el año 2009. Durante la última década se han implementado políticas que han supuesto avances en la reducción de la pobreza, crecimiento económico e inclusión de la población indígena. La crisis de las elecciones presidenciales de noviembre 2019 desembocó en un conflicto social que llevó a la renuncia y exilio del hasta entonces presidente, Evo Morales, y la implantación de un gobierno interino. Estos conflictos que surgieron por un tema político, lograron polarizar a la población en dos bandos visiblemente marcados, entre otros, por el componente de origen o adscripción étnica cultural. De ambos lados se repetían consignas que solo visibilizaban actitudes violentas, intolerantes, racistas, discriminatorias, de miedo y estigmatización del «otro», siendo una de las víctimas de mayor violencia y estigmatización las mujeres de origen indígena. Con la llegada de la Covid-19 a Bolivia, se genera una coyuntura doblemente compleja, ya que a los conflictos sociales y políticos se suman los efectos de la pandemia, recayendo las principales consecuencias de ambas problemáticas sobre las poblaciones más vulnerables. Se temen consecuencias devastadoras por la Covid-19 en comunidades indígenas de la Amazonía, con riesgos de extinción como el que acecha al pueblo indígena Yuqui[2] .

Fundación Machaqa Amawta es una entidad que promueve procesos educativos, productivos, organizativos y de investigación que mejoren la calidad de vida de los pueblos indígena originario campesinos en Bolivia. Trabaja en el Norte Amazónico, entre otras acciones, en el fortalecimiento de las organizaciones indígenas Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (CIRABO) y Organización de Mujeres Indígenas del Norte Amazónico de Bolivia (OMINAB), para promover un liderazgo de los pueblos indígenas con un enfoque intercultural y sin violencia de género. 

La defensa del territorio sigue siendo fundamental para los pueblos indígenas con una cosmovisión que les hace sentirse parte de la naturaleza y no dueña de la misma, lo que les aleja de los modos de explotación del modelo económico imperante. Sufren sobre sus tierras y, por ende, sobre su cultura y medios de vida, la continua presión del extractivismo y la agroindustria de las grandes empresas.

En la promoción de las lenguas y culturas originarias, la Fundación Machaqa Amawta ha puesto en marcha Centros pedagógicos de promoción y fortalecimiento de las lenguas y culturas quechua y aymara, en Ayata, en el departamento de La Paz.

La comunidad educativa (maestras, maestros, estudiantes, madres y padres de familia y consejos educativos), desde los centros pedagógicos, realizan acciones de fortalecimiento y recuperación de la cultura y lenguas originarias, concretando los procesos de desarrollo curricular de aula, en procesos educativos, productivos y participativos. Las lenguas indígenas desempeñan un papel fundamental, no solo como instrumento de comunicación, educación e integración social, sino que expresan la identidad, historia y cultura como un derecho adquirido por los pueblos.

[1]. Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) Consultado 17 agosto 2020.
[2]. DW.com Consultado 17 agosto 2020.