FILIPINAS y los derechos de las personas desplazadas por los efectos del cambio climático
13 - Acción por el clima

Sorsogon Social Action Foundation Inc. (SSAFI)

Los efectos del cambio climático intensifican desastres naturales como inundaciones, tormentas, sequías y procesos de desertificación convirtiéndose en una de las causas de los desplazamientos de población. Según un informe de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), «cada año desde 2008, ha habido un promedio de 25,3 millones de nuevos desplazados por desastres. Esta cifra es muy superior al promedio de nuevos desplazados por conflictos y situaciones de violencia».[1] Aun así, todavía la legislación internacional no reconoce la figura de la persona «refugiada climática».

Uno de los países más afectados por los desastres naturales es Filipinas y, por tanto, uno de los países con mayor número de desplazados. Según este mismo informe de la OIM, en el año 2016, fueron cerca de seis millones las personas desplazadas en Filipinas.

UNISDR (Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres) situaba a Filipinas como el tercer país del mundo con riesgo de desastres naturales, teniendo en cuenta los componentes de riesgo de exposición, susceptibilidad, capacidad de respuesta y adaptación. Filipinas se encuentra en una situación de alta vulnerabilidad ante un contexto de pobreza que se ve cada vez más afectado por los desastres naturales.

El impacto de dichos desastres supone no solo la destrucción física de las estructuras si no también una interrupción y alteración de los servicios en las comunidades y la vulneración de los derechos como la educación y salud. Tanto las escuelas como los centros de salud dejan de ser funcionales en primera instancia para su utilización como recurso ante la emergencia como centros de evacuación o centro improvisado de salud. Por otro lado, la interrupción y el desconcierto en este tipo de situaciones y la recuperación también suele ser en condiciones de precariedad. Ante estas situaciones, el incremento en el nivel de vulnerabilidad de los derechos de las personas (derecho a la vida, la seguridad, la alimentación, salud) tiene que ser tomado en cuenta, especialmente para reducir pérdidas de vidas humanas, propiedad, cosechas, información, recursos naturales y otros bienes en distintas zonas del país. La pérdida de sus hogares y de sus medios de vida y las dificultades de recuperación provocan el desplazamiento de las personas.

SSAFI (Sorsogon Social Action Foundation, Inc) inició su trabajo de desarrollo en 1995 en Sorsogón, región de Bicol, implementando a nivel comunitario programas dirigidos a mejorar las condiciones de vida en las comunidades. En situaciones de desastres ha puesto en marcha intervenciones de ayuda y rehabilitación. Igualmente, trabaja con los gobiernos municipales, las organizaciones comunitarias y la población en prevención de riesgos por desastres naturales. Esta prevención supone el fortalecimiento de capacidades para, por ejemplo, diseñar su propio plan de evacuación y contigencia, contar con sistemas de información sobre lugares seguros dónde refugiarse, elaboración de censos…

Como explica Greenpeace, «hay una relación entre el calentamiento global y la intensidad y comportamiento de los huracanes. Los huracanes no existen por el cambio climático, pero este sí que explica los cambios en sus patrones (frecuencia, intensidad, recurrencia)»[2]. Y del calentamiento global sí que tenemos responsabilidad cada uno/a de nosotros/as con nuestro modo de transporte, producción y consumo.

[1]. Organización Internacional para las Migraciones (OIM) (2018): Informe sobre las migraciones en el mundo 2018. Pág. 56. Consultado 18 agosto 2020.
[2]. Greenpeace.org Consultado 18 agosto 2020.